
¡Hola a todos! Qué alegría volver a leernos.
Si lleváis tiempo acompañándome en este blog, sabéis que mi vida se resume en esos momentos de silencio justo antes de que empiece un concierto, con la entrada arrugada en el bolsillo y la esperanza de que la próxima banda me den energía para saltar y vibrar con su música en directo: Hay discos que son para saltar en un recinto cerrado, pero hay otros, como el que os traigo hoy, que son para cerrar los ojos, ponerse los auriculares y dejar que el mundo exterior desaparezca por un rato.
Hoy quiero hablaros de «Mixtape» de Radical Face. Un trabajo del músico estadounidense Ben Cooper. Ben Cooper, natural de Jacksonville Beach (Florida), es de esos artistas que hacen música como quien escribe en su diario: sin filtros, sin buscar aprobación. Yo lo conocí por su monumental trilogía The Family Tree (The Roots, The Branches y The Leaves): una historia sonora que narraba la vida de una familia imaginaria a lo largo de generaciones. Tres discos que lo consolidaron como un narrador único, capaz de hacerte llorar con una guitarra desafinada o una voz apenas susurrada.
Pero volvamos a este disco: es un disco que respira libertad, honestidad y ese tipo de belleza sin pretensiones que solo aparece cuando alguien crea por puro placer.
Abre el disco Lovesong con una ternura demoledora. Es una canción que parece sencilla, pero tiene ese encanto nostálgico de los primeros enamoramientos. Suena como si alguien hubiera encontrado una vieja cinta de cassette y la pusiera en un reproductor polvoriento para recordar lo que sentía entonces. De hecho, el título del disco cobra pleno sentido aquí: Mixtape es precisamente eso, un collage de emociones.
Otra de las canciones destacables del disco es See It Through y ya desde los primeros versos, te coloca en medio de un momento de confusión y cansancio, ese lugar en el que todos hemos estado alguna vez: perdido en la oscuridad, sin saber dónde ir, deseando ser alguien que nunca tenga que pedir ayuda o sentir miedo. Tiene algo que te levanta incluso en los días más torcidos. Radical Face mezcla emoción y energía en un himno de resistencia compartida. La batería late como un corazón decidido y la voz de Ben Cooper se siente cercana, casi empujándote hacia adelante. Es una canción que arranca en la tristeza y termina en la luz, recordándote que la fuerza se multiplica cuando la compartes.
Por último destacaré Teenage Feelings. Suena como una bocanada de aire fresco y rebeldía. Con una batería rítmica que te atrapa desde el primer golpe y una melodía contagiosa, Radical Face captura la electricidad de esos años en que todo parece posible. Los años de nuestra juventud, recordándonos que seguir sintiendo como un adolescente a veces es el mejor acto de libertad.
Mixtape no es un disco que busque impresionar; es uno que te acompaña. Suena casero, cálido y profundamente humano. Es el sonido de un artista reconciliado con su oficio, de alguien que ya no necesita contar grandes historias para emocionar.
Nos volvemos a encontrar en mi próximo disco recomendado.
Nota: 8,5