Gene – Olympian (1995)

Portada del álbum Olympian de Gene con escena de El Séptimo Sello
Gene – Olympian

¡Hey Ritubers! Normalmente os traigo discos recientes, discos que están sonando ahora mismo o que acaban de salir. Pero hoy he decidido sacar uno antiguo que sigue siendo de mis favoritos absolutos. Un disco que late con fuerza propia y que me sigue removiendo algo dentro de mi cada vez que lo escucho.

Gene es una de esas bandas que tiene la culpa directa de que me enamorara de la música melódica y emotiva. Yo venía del punk más rabioso de los Ramones, de guitarras sucias y energía a saco, y de pronto apareció Gene con sus melodías limpias, ese piano sensible y orgánico que Martin Rossiter toca con una naturalidad que te desarma, y una voz que parece contarte secretos a media voz. Me conquistaron desde la primera escucha y me abrieron nuevos registros musicales con una fuerza que todavía me sigue removiendo.

Olympian, es su disco debut de 1995, y es el que os presento hoy. Un álbum que suena fresco, vivo y humano, grabado en otoño de 1994 en los estudios Townhouse 3 de Londres (el mismo donde The Who grabó Quadrophenia). Martin Rossiter compuso gran parte de las canciones en un viejo piano vertical destartalado en su pequeño apartamento, buscando deliberadamente un sonido crudo que contrastara con las superproducciones de la época. Querían que el disco sonara como un grupo tocando en tu propio salón, transmitiendo una cercanía animal.

La formación del grupo en ese momento era la clásica y perfecta: Martin Rossiter a la voz principal, teclados y piano; Steve Mason a la guitarra; Kevin Miles al bajo; y Matt James a la batería y percusión. Su estilo se encuadra en el Britpop de los 90, pero con una identidad muy suya.

Aunque las letras te hablen de desamor, culpas, anhelos y esperas, la música tiene un pulso, una energía rítmica y unas melodías que te obligan a masticar y a sentir cada uno de los acordes del disco. Olvídate de la pista de baile; este no es un disco especialmente «bailable». Es más bien un álbum para paladearlo sentado en tu sofá preferido (algún día, el gran Ricard nos mostrará el suyo…), con una cerveza bien fría en la mano, una copa de vino o, simplemente, con los ojos cerrados. Ahí reside su gran secreto: esa combinación perfecta y mágica entre la tristeza de sus historias y la vitalidad de su música.

Para entender el impacto que tiene el disco Olympian, hay que pararse a escuchar con mimo sus piezas clave:

«Haunted By You» abre el disco con melodías claras y una cierta ternura que duele. Habla del desamor por el abandono de alguien querido, de intentar cruzar la calle para evitar los recuerdos… pero ellos te persiguen igual. Es un single con gancho inmediato y esa energía que ya te avisa de lo que viene.

Gene – Haunted By You

«Your Love, It Lies» una auténtica maravilla. Arranca dotándole de un rollo acústico precioso, para luego resaltar la vitalidad a pesar de ser un tema que transmite un deseo carnal no correspondido. Es un corte al más puro estilo de The Smiths, donde la frustración se transforma en una energía guitarrera contagiosa.

Gene – Your Love, It Lies

Truth, Rest Your Head» es de corte íntimo, casi desnudo. Este tema está dominado por unas guitarras entrelazadas que avanzan con una delicadeza abrumadora, arropando la voz herida de Martin Rossiter. Es una pieza que nos habla con crudeza sobre la culpa, las apariencias y el peso de las verdades que callamos.

Gene – Truth, Rest Your Head

«A Car That Sped» es, sin duda, mi favorita del disco y una de las que más me gustan de toda la trayectoria de la banda. El piano continuado de la canción me enternece y me hace reflexionar profundamente sobre la necesidad de madurar, de avanzar y de dejar atrás los fantasmas del pasado. Una genialidad absoluta.

Gene – A Car That Sped

«London, Can You Wait» cierro este repaso con una balada nocturna, elegante y dolorosa que te atrapa desde el primer acorde. Si buscas música con alma real, esta es de las que tienes que escuchar ya. Habla de esperas, de la ciudad como testigo silencioso de nuestros anhelos. Pura emoción.

Gene – London, Can You Wait

Gene tiene en su haber dos discos excelsos, y la verdad es que me ha sido facilísimo pero a la vez doloroso decidir cuál recomendaros hoy en Rituber; por eso, tal vez en un tiempo os comente el otro tesoro que guardan en su discografía: Drawn To The Deep End creado dos años después de este.

La vida en general nos ofrece segundas oportunidades, y la música no iba a ser una excepción. Ver de nuevo a Gene en directo (con la reciente reunión para celebrar los 30 años de este álbum y que lo podremos ver en el festival VisorFest) será muy especial para mí. Ese día estaré viendo de nuevo a una de mis bandas favoritas y a mi lado estará mi mujer que es la razón de mi existencia.

Hay mil formas de exprimir nuestra vida: devorando libros, enganchándote a series, perdiéndote en una película, viajando o quemando zapatillas haciendo ejercicio. Todas son brutales, todas salvan. Pero seamos honestos, que para algo estamos en una web musical… ¿Cuál de ellas tiene el poder real de removerte el alma? ¿Cuál te catapulta a otra dimensión en un segundo, te arranca del sofá y te pone a saltar como un loco gritando ese estribillo mortal? Lo sabes de sobra, amig@ rituber. No hay otra: La MÚSICA.

Así que, si todavía no has caído rendido ante Olympian de Gene, este es el momento. Dale al play, deja que te invada esa emoción que te llena el alma y te hace querer bailar. Escucha el disco completo. Te va a gustar. Mucho. Y no dejes de verlo en directo.

Nos volvemos a encontrar en mi próximo disco recomendado.
Nota: 9.5

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